Cómo alisar paredes paso a paso
Alisar una pared no tiene misterio de materiales — pasta de renovación, llana, lija e imprimación — pero sí de mano: el liso perfecto se consigue con capas finas y un buen lijado. Así lo hacemos nosotros a diario en pisos de toda la Comunidad de Madrid.
Qué necesitas: pasta, llana, masilla y lija
Pasta o plaste de renovación
El material estrella para alisar paredes: se aplica en capas finas y cubre gotelé, rugosidades y reparaciones. Para desperfectos puntuales basta una masilla.
Llana de acero inoxidable
La herramienta con la que se extiende la pasta. Una llana grande (35-48 cm) deja menos marcas; hace falta soltura para manejarla.
Lijas de grano medio y fino
Grano 120-150 entre capas y 180-220 para el remate. En superficies grandes, la lijadora ahorra horas.
Imprimación selladora
Fija el plaste, iguala la absorción y evita que la pintura quede a manchas. No te la saltes.
Alisar la pared paso a paso
- 1Prepara la pared
Retira clavos y tacos, rasca lo que esté suelto y repara grietas con masilla y malla si hacen falta. Protege suelo, rodapiés y enchufes.
- 2Imprima si el soporte lo pide
Sobre temple, superficies que manchan o paredes muy absorbentes, aplica primero una imprimación o puente de unión para que la pasta agarre.
- 3Primera capa de pasta a llana
Extiende la pasta de alisar en una capa fina y cruzada, sin querer cubrirlo todo a la primera. Es normal que la primera capa quede imperfecta.
- 4Segunda (y tercera) capa
Deja secar, lija suave las crestas y aplica la siguiente capa cruzada respecto a la anterior. Dos o tres capas finas siempre ganan a una gruesa.
- 5Lijado fino
Con luz rasante (un foco pegado a la pared) localiza las imperfecciones y lija con grano fino hasta que la mano se deslice sin notar nada.
- 6Imprimación y pintura
Limpia el polvo, aplica la imprimación selladora y remata con dos manos de pintura plástica. Ahí se ve el verdadero acabado liso.
¿Y si la pared tiene gotelé?
Alisar paredes de gotelé añade un paso previo: hay que tratar la gota antes de alisar. Si el gotelé es temple (mancha al tocarlo con el dedo húmedo), se humedece y se rasca; si está plastificado, se lija con máquina o se emplastece directamente encima. Te lo contamos con todo detalle en la guía de cómo quitar el gotelé.
El secreto profesional: lijado con máquina y sin polvo
La diferencia entre un alisado casero y uno profesional está en el lijado. Nosotros usamos lijadora de pared con aspiración: lija de forma uniforme toda la superficie y el aspirador atrapa el polvo en el momento — alisado de paredes con máquina, rápido y sin polvo, incluso con la casa habitada. El resultado es una pared uniforme, sin las ondas y marcas de llana que delatan los alisados amateurs.
Si prefieres que lo hagamos nosotros: alisado de paredes profesional desde 12 €/m² con masillado, lijado sin polvo e imprimación incluidos. Hazte una idea con la calculadora de precios o pide tu visita gratuita.
Preguntas frecuentes sobre alisar paredes
¿Cómo se alisan las paredes con gotelé?
Depende del gotelé: si es temple, se humedece y se rasca antes de alisar; si está plastificado, se lija la gota con máquina o se emplastece directamente encima con plaste de renovación en varias capas. Después, lijado fino, imprimación y pintura. Tienes el detalle en nuestra guía de cómo quitar el gotelé.
¿Qué pasta se usa para alisar paredes?
Plaste o pasta de renovación (en polvo o lista al uso), aplicada a llana en capas finas. Para agujeros y grietas puntuales, masilla de relleno. Sobre temple o soportes que manchan, conviene una imprimación previa para que agarre.
¿Cuánto cuesta alisar las paredes?
El precio de alisar paredes de forma profesional parte desde 12 €/m², con masillado, lijado sin polvo e imprimación incluidos. Puedes hacerte una idea con nuestra calculadora de precios online y te damos precio cerrado tras una visita gratuita.
¿Se puede alisar una pared sin polvo?
Sí. Profesionalmente se alisa con lijadora de pared conectada a un aspirador industrial que atrapa el polvo al momento. Es el sistema que usamos en PintarMadrid: permite trabajar en viviendas habitadas sin plásticos por toda la casa.
¿Merece la pena alisar las paredes uno mismo?
Una pared pequeña, con paciencia, es asumible. Pero el alisado es de los trabajos donde más se nota la mano: la llana marca, el lijado a mano es eterno y el polvo lo invade todo. Para una vivienda completa, un equipo con máquina de lijado con aspiración lo deja perfecto en pocos días y sin polvo.